Ponente
SARA IANNATTONE
UNIVERSIDAD DE PADUA. ITALIA
Sara Iannattone es psicóloga clínica licenciada e investigadora en el Departamento de Psicología General de la Universidad de Padua (Italia). Obtuvo su doctorado en Psicología Clínica con una tesis que examinaba los factores de riesgo y protección de la insatisfacción corporal y los síntomas de los trastornos de la conducta alimentaria en la adolescencia. Su línea de investigación se sitúa en la psicología clínica del adolescente, con un enfoque principal en factores transdiagnósticos implicados en el inicio y mantenimiento de los trastornos mentales, incluyendo la intolerancia a la incertidumbre, el aburrimiento y la desregulación emocional.
En paralelo, participa activamente en el desarrollo y la validación de instrumentos de autoinforme con adecuadas propiedades psicométricas para la evaluación de síntomas psicopatológicos y de factores de riesgo y protección asociados. Su trabajo también se extiende al estudio de fenómenos clínicos relevantes en la adolescencia, como el retraimiento social y las conductas autolesivas, así como el funcionamiento de la personalidad y los rasgos de personalidad desadaptativos.
Es autora de más de 30 publicaciones científicas en revistas internacionales revisadas por pares, de las cuales 21 figuran como primera autora o autora de correspondencia.
Dentro de la mente adolescente: nuevas perspectivas sobre los procesos cognitivos, emocionales y contextuales que configuran el bienestar psicológico y la adaptación
La adolescencia es una etapa clave caracterizada por cambios rápidos que incrementan la vulnerabilidad al malestar psicológico, al tiempo que ofrece una ventana estratégica para la detección e intervención tempranas. En este sentido, comprender los mecanismos que configuran el bienestar psicológico durante este periodo resulta esencial. En este contexto, el presente simposio ofrece una perspectiva integradora del funcionamiento adolescente, articulando los dominios cognitivo, emocional y contextual en distintas poblaciones y mediante diversos enfoques metodológicos.
En conjunto, las contribuciones buscan desentrañar procesos clave asociados al bienestar psicológico y a la (des)adaptación, con el objetivo general de informar modelos teóricos, estrategias de evaluación e intervenciones dirigidas. En concreto, Anna Malerba investiga la dimensionalidad de una medida de Intolerancia a la Incertidumbre (IU) de carácter situacional mediante modelización latente estado-rasgo. Además, el estudio explora las asociaciones longitudinales entre la IU situacional, el bienestar académico y las conductas de reducción de la incertidumbre, aportando información sobre cómo las variaciones contextuales de la IU pueden influir en el funcionamiento cotidiano de los adolescentes.
Sara Iannattone examina las asociaciones entre el miedo a perderse algo (Fear of Missing Out, FoMO), la IU y el aburrimiento, centrándose especialmente en el papel mediador del aburrimiento. Esta contribución amplía la conceptualización del FoMO más allá de su marco tradicional vinculado al uso problemático de Internet, destacando mecanismos adicionales que pueden contribuir a su desarrollo y mantenimiento en la adolescencia.
Ilaria Colpizzi presenta evidencia longitudinal que evalúa si la baja autoestima constituye una condición necesaria para el desarrollo de síntomas de trastornos de la conducta alimentaria en adolescentes mujeres. Mediante el uso de la lógica de necesidad, este estudio refina la comprensión de las vías de vulnerabilidad hacia la conducta alimentaria desadaptativa, subrayando cómo la identificación de condiciones necesarias puede abrir nuevas vías para la detección temprana, la prevención y las intervenciones personalizadas en la adolescencia.
Finalmente, Roberta M. Incardona analiza el bienestar psicológico en pacientes pediátricos oncohematológicos y sus progenitores, con el objetivo de comprender mejor la adaptación familiar en el contexto del cáncer. En concreto, esta contribución explora cómo variables clínicas relacionadas con la enfermedad, incluyendo el diagnóstico y el tiempo transcurrido desde el diagnóstico, interactúan con la sintomatología psicológica parental para influir en el bienestar de los adolescentes pacientes y en su adaptación a la enfermedad.






