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KRZYSZTOF OSTASZEWSKI

INSTITUTO DE PSIQUIATRÍA Y NEUROLOGÍA DE VARSOVIA. POLONIA

El profesor Krzysztof Ostaszewski es director de la Unidad de Juventud del Instituto de Psiquiatría y Neurología de Varsovia. Está especializado en la teoría de la resiliencia como marco para identificar factores de riesgo y protección en las conductas problemáticas de los adolescentes.

A lo largo de su carrera profesional ha participado en múltiples proyectos orientados al desarrollo y la difusión de programas de prevención basados en la evidencia sobre consumo de alcohol y drogas en niños y adolescentes en Polonia, Ucrania y países de Asia Central. Fue investigador visitante en el Fogarty International Substance Abuse Research Program (curso académico 2003-2004), desarrollado en la University of Michigan, dentro del Substance Abuse and Addiction Research Center.

Es autor o coautor de más de 100 artículos publicados en revistas científicas y libros.

Desarrolla una actividad docente activa en el ámbito de los problemas relacionados con el consumo de sustancias en jóvenes, la salud mental adolescente, la prevención y la evaluación de programas preventivos. Es experto de la agencia nacional polaca de prevención de adicciones (Polish National Center for Addiction Prevention) y miembro del grupo asesor sobre prevención del suicidio y la depresión del Ministerio de Salud de Polonia.

Experiencias y evidencia científica en la prevención de la conducta suicida entre los jóvenes en edad escolar

El deterioro de la salud mental y el aumento asociado de la conducta suicida observados entre los adolescentes tras la pandemia de COVID-19 (Panchal et al., 2023) sirven como una señal de advertencia para los profesionales de la salud pública. Esta situación adversa persiste, aunque la pandemia terminó hace varios años. Existe una sólida evidencia de que los jóvenes de hoy son menos resilientes al estrés y a las dificultades de la vida que las generaciones anteriores. Los mecanismos de resiliencia se han visto alterados. Es probable que el equilibrio entre riesgo y protección haya sido alterado por el desarrollo de la cultura digital, que trae consigo más factores de riesgo nuevos que factores protectores. Los estilos de vida de los jóvenes y las formas en que adquieren experiencia vital están cambiando. Las redes sociales y la retroalimentación que proporcionan están desempeñando un papel cada vez más significativo en la configuración de las identidades de los adolescentes. Los padres encuentran dificultades para orientarse en esta realidad. A menudo pierden su sensación de confianza y no saben cómo tratar con sus hijos ni cómo comunicarse con ellos.

No todas las razones del deterioro de la salud mental han sido estudiadas. Pero lo que sí sabemos indica que la generación más joven es más susceptible a los trastornos del estado de ánimo y a la conducta suicida. Esto apunta a la necesidad de implementar medidas preventivas basadas en la evidencia en las escuelas para abordar los problemas de salud mental, incluida la conducta suicida. Los elementos clave de una prevención eficaz del suicidio en el ámbito escolar incluyen sensibilizar de manera adecuada a los jóvenes sobre los problemas de salud mental y motivarlos para que adopten medidas proactivas cuando reconozcan signos de una crisis de salud mental en sí mismos o en sus compañeros (Wassermann et al., 2015; Clark et al., 2022). En muchos casos, los jóvenes detectan señales preocupantes en sus compañeros antes que los adultos. En nuestra cultura, estas señales suelen ser tratadas como manifestaciones de problemas personales que cada individuo debe resolver por sí mismo. La educación pretende fomentar actitudes más proactivas. Un enfoque consiste en enseñar tres pasos sencillos para responder ante una crisis mental o suicida. El primer paso es reconocer las señales de advertencia de una crisis; el segundo es expresar preocupación; y el tercero es buscar ayuda de un profesional o de un adulto de confianza. Otro método implica el uso de pruebas de cribado para la depresión y las tendencias suicidas. Los resultados ayudan a los jóvenes a evaluar la gravedad de sus problemas y si requieren ayuda profesional. El hilo conductor que une estos métodos de prevención del suicidio es aumentar la concienciación de padres, profesores y profesionales escolares sobre las señales de una crisis de salud mental en los adolescentes. Su actitud y sus habilidades son cruciales para prevenir la conducta suicida entre los jóvenes.

El simposio se centrará en informes que documentan experiencias con la implementación de programas de prevención del suicidio en las escuelas y en estudios que examinan la eficacia de estos programas. A partir de informes procedentes de varios centros, nuestro objetivo es examinar los desafíos a los que se enfrenta la prevención escolar y analizar cómo preparar a los implementadores de los programas y qué condiciones deben crearse en las escuelas para que el programa sea eficaz. Un tema importante del simposio será comprender los resultados que pueden lograrse mediante un programa de prevención y la importancia de la evidencia científica sobre la eficacia en la prevención escolar.

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